martes, abril 17, 2007

Di 33

Señor periodista, diga 33: treinta y tres muertos.

Se repiten con morbo de telediario en periódico y a las en punto en cada radio. Cada muerto en EEUU se convierte en un muerto mundial. Es normal, las noticias salen por agencias, y las agencias las dominan los americanos hasta el punto de que el resto de muertos no tienen derecho a serlo; nada de extrañar cuando el resto de americanos no tienen tampoco el derecho a serlo - americanos - por el secuestro de esta palabra por un solo país del continente. Tanto ver películas, al final yo también lo digo: "no me hagan nada, soy americano", y el moro de Indiana Jones sonríen dejando ver unos pocos dientes torcidos dentro de un plano de cámara desde abajo.

Todos nos regodeamos con el 33, nos atemoriza, nos jode, porque da igual que muera gente de hambre, guerras activas o inactivas. Aquí estamos a salvo, en nuestros maravillosos países no muere gente porque si, por eso nos atemoriza que la muerte se acerque a la cotidianeidad. ¡Mierda, tan cerca no!¡En medio de mi vida no!

Nos consuela la excepcionalidad de la noticia, tenemos esa regla mental que nos dice que la repercusión mediática de un acontecimiento es inversamente proporcional a la normalidad con que se produce. Eso tranquiliza.

Esta Semana Santa murieron más de 100 personas en las que la culpa fue de las carreteras, los coches antiguos, y el mal tiempo... todo menos los coches en si, y del uso habitual. Por arte de magia el turbio negocio del petróleo y los muertos asociados desde la extracción al uso no nos atemorizan, pese a no ser excepcionales.


meneame

2 comentarios:

sefloras dijo...

Bueno, lo primero que nunca una muerte es mejor que otra, sólo faltaría eso, lo que si es diferente la reacción de cada uno, por el motivo que sea, por proximidad, conciencia, ideales, etc

Después, está claro que cualquier cosa que pase en EE.UU y tenga ese caracter va a ser el bombazo de la semana, que si la gente se sensibiliza, que si ahora se pone de moda otra vez Michael Moore y la NRA, que si patatín y patatán, y sobre todo, porque en un pais que nadie sabe dónde está, aunque haya una guerra, a la gente le importa muy poco quien muera, porque son cosas de la vida...

Carlos dijo...

Que un universitario mate a 33 estudiantes en un campus en EEUU es noticia (cada vez menos, eso sí), es algo que no suele suceder y que causa impacto en la gente. Que mueran 20 personas al día en Irak, o que cada semana mueran 70 en las carreteras de España hace tiempo que dejó de sorprender o significar algo para la inmensa mayoría de la gente.

Los medios buscan vender, no remover conciencias, y en España los negritos muertos no venden, los iraquíes muertos no venden y que mueran treinta yanquis por ser gilipollas y tener un arma bajo la almohada sí vende.