lunes, octubre 08, 2007

9 de octubre de 1967

Aquí se queda la clara
la entrañable transparencia
de tu querida presencia
Comandante Che Guevara.

9 comentarios:

Sergio Gómez dijo...

Oh, el Che. Ese asesino totalitarista.

No me esperaba esto aquí. Solo puedo decir al respecto:
"Tu quoque, Brute, fili mi."

Por cierto, puedes quitar la etiqueta libertad, creo que en Cuba no saben muy bien lo que es eso.

Duarte dijo...

El comentario de sergiogómez es el del típico idiota (DRAE: "3. fig. Persona engreída sin fundamento para ello") que entre Espartaco y los patricios romanos habría apoyado el esclavismo para no caer en la "utopía" de una sociedad de hombres libres. Poco más se puede decir de un comentario así. Al tal Espartaco también lo castigaron: era un "asesino totalitario" que no tuvo piedad con sus opresores. Un resentido social, vamos. Hoy, satisfechos con nuestra libertad-fetiche para escoger entre pepsi y coca, podemos vanagloriarnos de haber castigado, crucificado o excluido a todos los resentidos.

Para una lectura inteligente, no como la del comentario citado, propongo "Breve meditación sobre un retrato de Che Guevara", del portugués José Saramago ( http://www.lajiribilla.cu/2001/n22_octubre/653_22.html ). Este escritor, premio nóbel de Literatura, otro iluso que hubiera apoyado a Espartaco y apoyó
de facto a Guevara, escribe sin engreimiengo y con fundamento: "Che Guevara es sólo el otro nombre de lo que hay de más justo y digno en el espíritu humano. Lo que tantas veces vive adormecido dentro de nosotros. Lo que debemos despertar para conocer y conocernos, para agregar el paso humilde de cada uno al camino de todos".

Sergio Gómez dijo...

Querido colega idiota.

No me impresionan tus falacias ad-hominem, ni tus falsas falacias de autoridad. Ser premio Nóbel de Literatura no da autoridad para hablar de cualquier cosa y tener razón. Pero sigamos el mismo juego y utilizaré en mi caso a Álvaro Vargas Llosa y sus
artículos sobre el Che
. Que no es escritor como su padre ni como Saramago, pero sí un historiador (que digo yo que sabrá algo más del asunto). Tampoco es Comunista reconocido, como Saramago, ni apoyó al nazismo como otro premio Nóbel, Günter Grass. Hay que hacer caso a todos los premios Nóbel, ¿no? Hhhmmm, ¡¡¡me molan las falacias!!!

No hay comparación posible con Espartaco, el Che buscaba cambiar un totalitarismo por otro, el suyo. Además fue un desastre como político que llevó a la ruina a Cuba.

Duarte dijo...

Inestimable:

No hay falacia ad-hominem en mi argumentación, término que has aprendido leyendo este blog (y está bien). Y digo que no se da tal falacia porque yo no le he arrogado autoridad alguna al escritor Saramago por el hecho de ser premio Nóbel. Ni siquiera comparto muchas de sus posiciones. Simplemente he recomendado una lectura suya que sí comparto, libre de prepotencia (no se puede decir lo mismo de tu gruesa ironía de playa), y que observa mayor lucidez que tu panfletillo de latines al uso.

El paralelismo entre Espartaco y Ernesto Guevara es un dispositivo o alegoría para expresar gráficamente que los que felizmente colaboran de su explotación hoy condenando a los que a ella se oponen, también pudieron hacerlo en la sociedad esclavista por vanas prebendas materiales, o bien para salvaguardarse de la inestabilidad, peligros y totalitarismos de la "utopía" que podía suponer una sociedad de "hombres no-esclavos".

Pero como los liberales tiráis tanto de la construcción mítico-ideológica del "sujeto libre", es normal que donde se recomienda una lectura, leáis una falacia ad-hominem, y donde se hace una argumentación ético-política fundada en el método comparativo, leáis una mera identificación personal.

No hay nada que hacer: y no quiero andarme, como tú, con paternalismos del tipo "Tú también, Bruto, hijo mío". (De ahí extraigo que eres una persona "engreída sin fundamento": un idiota).

Luego ninguna falacia ad-hominem por el momento. Ni siquiera para llamarte arrogante.

Me ahorraré una argumentación extensa sobre Vargas Llosa júnior: es fácil ser mediocre y crecer a la sombra del árbol paterno. Sobre su excelso padre, del que lo ha copiado casi todo, solamente recordaré que él de totalitarismo entiende un rato: su participación en una "comisión de la verdad" en 1983 para esclarecer el caso del asesinato extrajudicial de varios periodistas en Perú consistió en ocultar pruebas. Y cuando se descubrió el pastel argumentó, como buen liberal-totalitario, que "aceptó colaborar con el gobierno para 'salvar a la democracia' y que dirigió la elaboración del Informe guiándose por las declaraciones de los militares" [v. CUYA, Esteban. “Las Comisiones de la Verdad en América Latina”, en KO'AGA ROÑE'ETA se.iii (1996)]. Qué se puede esperar de un hombre que ha registrado con copyright su propio nombre: el neoliberalismo al cuadrado. Tampoco hablaré de la oscura fortuna que ha amasado dicha familia, ni de sus aventuras político-electorales, pero diré que ninguno de los Vargas merecen respeto ni moral ni intelectual.

En el próximo capítulo: el genocidio, los asesinatos extrajudiciales y la tortura en los países capitalistas durante los últimos doscientos años y porqué los liberales-totalitarios se sienten cómodos con esto.



PD: Tu recurso comparativo entre Saramago y la "militancia" fascista de Günter Grass a los diecisiete años sí que se asienta en una falacia. Tú sabrás cuál.

corto dijo...

Je existe el mito, de criticar el mito y decir lo malo, malísismo que fue ó lo bueno, buenisimo, pero si aprendimos algo, es lo que nos queda, por lo que menos palabras y más actos, y sí, el mundo todavía está por cambiar y no hablamos de posibilidades falaces( que es a lo que conduce el liberalismo entendido como productor de la manada individualista) sino de la necesidad del planeta de tener un futuro, como dice leonardo boff, ó el mundo es socialista( desde el reparto matemático de la riqueza) o no será, porque el caos del mercado acabará con las base de la reproducción humana: la naturaleza.

PD: se dice totalitario, y eso se lo inventaron los intelectuales del país más totalitario, hoy por hoy, del planeta... no hace falta que diga el nombre

Sergio Gómez dijo...

Cuando discuto/debato con alguien por Internet no suelo pasar más allá de argumentación, réplica y contrarréplica; porque en caso contrario las cosas se suelen salir de madre. No voy a continuar, pues, salvo por unas cuantas aclaraciones:

1.- Me llamas idiota, subrepticiamente, y dices que no usas falacias ad-hominen.
Hablas de lecturas inteligentes (concepto subjetivo donde los haya) y citas a un premio Nóbel con las mismas ideas políticas que el Ché. Pretendes citar como elemento de autoridad a alguien que no puede ser objetivo.
2.- Quizás fui yo el que enseñó al editor de este blog qué son las falacias y qué tipos hay. No hagas afirmaciones que no conoces.
3.- La frase de César era solo en alusión a que el editor es íntimo amigo mío, de ahí el "paternalismo" al que haces referencia. No conocías el contexto y de nuevo has hecho afirmaciones sin saber. ¿Quién es, pues, el idiota?
4.- Que considere al Che un totalitario no es argumento para concluir mi tendencia política.

Duarte dijo...

Ahora no tengo tiempo para responder seriamente a "amigoíntimo nº 1", pero he visto esto hoy esta viñeta en El País y me ha parecido genial:

http://www.elpais.com/vineta/?d_date=20071017&autor=&anchor=elpporopivin&xref=20071017elpepivin_5&type=Tes&k=

(El Roto: otro resentido)

Duarte dijo...

1. Te llamo idiota directamente. Y sólo en la acepción en la que señalo. De tu texto sólo se desprende arrogancia y volátil fundamento, así que no mereces otro calificativo.

2. Te centras en comentarios mínimos, como lo de quién enseñó a quién qué es una falacia y qué tipos hay, amén de otras nimiedades, y omites el cuerpo central de mi crítica tanto en el primer comentario como en el segundo.

3. Ahora desplazas este debate a una cuestión personal. Que si el "editor" es íntimo amigo tuyo. No me interesa. Es otro desplazamiento que evita la centralidad de mi argumentación.

A propósito: es tu vida, pero yo con mis amigos me regalo en abrazos y textos que compartimos, que intercambiamos, no en arrogantes presunciones sobre el ideario de cada cuál. Incluido con el editor de esta bitácora.

4. No deduzco tu tendencia política o lo que tú crees que es tu tendencia política. Liberalismo político más un 15% de izquierda, de derecha o de extremo centro, me es igual. A mí me interesa la deconstrucción del inconsciente ideológico de tu discurso, que es lo único que puedo analizar, y que segrega tu mero papel como sujeto en un debate. Me remito a la elaboración más general que he hecho sobre el papel que la ideología (en sentido marxiano) liberal reserva a los discursos dominantes de la historiografía. En los últimos años, protointelectuales mercenarios como Pío Moa o César Vidal reeditan a De la Cierva para reificar el franquismo como “única salida” a los “totalitarismos comunistas” (¿?), y una novísima oleada hace lo propio en la vertiente latinoamericana con Ernesto Guevara: la actualización cobra sentido, por ejemplo, en el primer caso, como fuente de legitimación histórica de la ocupación de Iraq, única salida al “totalitarismo baasista” (¿?¿?), o, en el segundo caso, como instrumento de castración de toda empatía social con los procesos de emancipación latinoamericana (emancipación: teoría de la dependencia, ver Samir Amin). Esta trampa de reconstrucción de la memoria colectiva, consciente e inconsciente, forma parte de la contraofensiva neoconservadora (contracultura flexible = nuevos módulos de explotación salarial y vital) que tiene ansiosos receptores en individuos que, cansados de ver por la calle a jóvenes que llevan la estampa de Guevara en la pechera sin saber porqué, buscan un aliciente (contra)disidente en las filas de Libertad Digital (obsérvese que esto es una construcción metonímica: donde dice Libertad Digital, se señala cualquier espacio significante que comparte el significado: prensa, intelectuales variados, televisión, libros, inclusive la “posizquierda”). ¿O me vas a decir que has leído mucho muchísimo sobre el papel de Guevara en determinados procesos sociales? ¿Que tienes una posición teórica potente? Tu ímpetu es tremendo, pero tus lecturas probablemente se limitan a algún libro que más bien podría encasillarse en la novela (ausencia de método histórico) o en los artículos interesados y demediados de algún asalariado de Miami, tipo Vargas Llosa. Tú no tienes el menor interés en conocer, sólo en dártelas de que “llevas la contraria” porque has leído un par de cosillas.

5. Dejo para el final lo único que en realidad tiene importancia de tu último comentario, a saber, el interesante debate sobre objetividad-subjetividad. A estas alturas, cansa escuchar cosas como ésta: “citas a un premio Nóbel con las mismas ideas políticas que el Ché [por cierto, en castellano los monosílabos no llevan tilde]. Pretendes citar como elemento de autoridad a alguien que no puede ser objetivo”. Esto es como decir que sólo alguien que no comparta “sus ideas” (me pregunto qué cosa será eso de “compartir sus ideas”: bienvenido a la caverna, Platón), puede expresar una posición teórica sobre el objeto de estudio. Que no escuche esto ningún profesor de epistemología. Lamento contradecirte, pero lo único que requiere pronunciarse sobre un objeto es el MÉTODO. En la dialéctica y el contraste se dilucidan y dirimen los elementos del análisis sociohistórico. No importa que seas partidario de esto o de aquello, sino de la fuerza del argumento. Me obligas a repetirme: he recomendado un texto porque se posiciona, sí, a partir del método, no porque arrogue autoridad falaz a tal o cuál escritor. La empatía ético-política que describo se asienta entonces sobre un esfuerzo de esclarecimiento intelectual. Antes, recomendé una viñeta a propósito de este asunto, no porque estuviera firmada por El Roto, sino porque es buena: tiene fuerza de razón. Luego discutiremos todo lo que haga falta. Decir que una “lectura inteligente” es un “concepto subjetivo”, me deja, pues, anonadado. Tú sabrás si puedes poner al mismo nivel cualquier panfleto de escuela yanqui sobre el creacionismo al lado de El Origen de las Especies de Charles Darwin (con todos sus posibles errores teóricos). Mal lugar el del relativismo de los liberal-totalitarios.

Y a propósito del origen del concepto “totalitarismo”, del que un interlocutor ya ha hablado antes, recomiendo el siguiente ensayo: ZIZEK, Slavoj. ¿Quién dijo totalitarismo? Cinco intervenciones sobre el (mal) uso de una noción. Ed. Pre-Textos. Valencia, 2002. Es una lectura inteligentísima.

Duarte dijo...

245 trabajadores de la redacción de El País se han posicionado contra el editorial del mismo periódico que difamaba a Ernesto Guevara:

www.rebelion.org/noticia.php?id=57789

El periodista Javier Ortiz y el filósofo Fernández Buey se suman a la protesta:

www.javierortiz.net/jor/apuntes/la-rigida-firmeza-en-el-error
www.elpais.com/articulo/opinion/Guevara/elpepuopi/20071011elpepiopi_13/Tes